Voy a empezar por lo que probablemente ya sospechas.
Cuando le mencionas a tu doctor que despiertas de madrugada, te dice que es estrés, que es la edad, o que dejes el celular.
No porque quiera despacharte.
Sino porque nunca le dieron otra respuesta que darte.
Y aquí está la frase que se le queda en la cabeza y nunca llega a la tuya:
Tú no tienes problema para dormirte. Tienes problema para permanecer dormida.
Dos cosas distintas.
Dos causas distintas.
Y dos soluciones distintas.
Una se trata con algo que te induzca el sueño. La otra no responde a eso en absoluto — puedes tomar melatonina seis meses seguidos y seguir abriendo los ojos a las 2:47.
Lo veo a los 45.
Lo veo a los 52.
Lo veo a los 58.
Mujeres que llegan con el frasco en la bolsa y la misma pregunta:
"¿Entonces esto es lo que hay, y ya?"
De hecho, si ya probaste melatonina y te despertaste igual, ya tienes tu respuesta.
Solo que nadie te la tradujo.
Hasta ahora. Hasta este texto.